14/1/12

La Salud según las Estaciones: la Primavera




Sobre el régimen de la complexión equilibrada en la primavera


Hay que tener en cuenta que estas indicaciones revisten un carácter general, por lo cual pueden aplicarse a todas las complexiones, si bien los regímenes específicos contienen otras prescripciones tendentes a contrarrestar las desviaciones que se presenten en uno u otro sentido.

Cuando el cuerpo se halla equilibrado y la estación también está en equilibrio, existe entre ambos una analogía e idoneidad que hacen que el fin deseado se alcance sin esfuerzo y sin alteración en cuanto a la cantidad.

Como es conocido ya, lo primero a tener en cuenta es la situación del aire que se respira y en el que está inmerso el cuerpo, que habrá de ser lo más puro y suave posible, siempre en movimiento, bajo un viento suave y aromatizado con frecuencia con almizcle e incienso. Lo contrario producirá tristeza. No descuidar una cuestión: los lugares estrechos, con malezas y zonas de desecho próximas son dañinos y están totalmente contraindicados. Si el aire no posee las cualidades deseadas, se compensa con lo opuesto, abriendo por un lado y cerrando por otro, refrescando o calentando según convenga y buscando zonas despejadas.

Así pues, para las reuniones conviene elegir habitaciones con el aire equilibrado, amplias y bien orientadas para que no les alcance el soplo insalubre del sur ni el frío del norte con su cortejo de resfriados y catarros. En caso de humedad excesiva se aconseja elevar tarimas de madera o utilizar las partes altas de la casa. En caso contrario se rociará agua hasta que el polvo se disperse.

Dado que nuestro fin es conservar la complexión equilibrada, el alimento será de preferencia ligero, que origine excelente quimo y se transforme rápidamente en sangre. Tales características las poseen el jugo de la carne, la yema de huevo y el pan de flor de harina, bien amasado y cocido. Son equilibradas las carnes de gallina, cabrito y ternera lechal, las cuales admiten múltiples preparaciones, tanto asadas como cocidas, adobadas con vinagre, aunque evitando el exceso de grasa y picantes.

Son muy recomendables las gachas de cebada y avena, por la mañana, ya que contribuyen a purificar los órganos de la digestión. El mismo efecto manifiestan los dulces elaborados con miel y almendras y los zumos de ácidos en general: lima, limón y granada amarga.

A medida que se aproxime el verano se tenderá hacia su régimen, refrescando las carnes cocidas con hortalizas frescas -lechuga, calabaza- y acidulándolas con vinagre. Si es mayor la proximidad al invierno se buscará calentar los alimentos con especias equilibradas y verduras caloríferas -zanahorias, nabos-. Son también alimentos excelentes la flor de harina, los higos, el melón y el salvado.

En la primavera se reactivan los humores, se desborda la existencia y todo se pone en movimiento, circunstancias todas que obligan a reducir la ingestión de alimento y a secar el cuerpo, prescindiendo de ciertas carnes y bebidas. Es de mencionar que tal conveniencia la observa el ayuno cristiano al prescindir de la carne durante cuarenta días en la primavera.

El agua siempre será la mejor bebida, más o menos enfriada según el punto de la estación, eligiéndola ligera y de sabor dulce. También son buenas las infusiones de hierbas equilibradas, las cuajadas, la cerveza sin alcohol y los jarabes de jalapa, rosa y limón junto con el oximiel, cuya proporción de vinagre se aumentará a medida que aumente la temperatura.

El baño debe ser equilibrado, con tendencia a refrescar tanto por parte del agua como del aire.

Conviene utilizar tejidos o géneros intermedios entre la frialdad y suavidad del lino o la calidez y los pliegues del algodón, así como la lana fina, el pelo de cabra y la piel.

Se practicará el coito normalmente, seleccionando los momentos de mayor equilibrio, cuando se haya hecho la digestión y el deseo sea patente; dejar a un lado la porfía y esperar a que llegue el deseo. Esto es lo equilibrado y entonces el acto se realiza logrando la plena satisfacción y la exigencia cumplida y esto es lo perfecto.

Y causas de amor y de dicha son que el hombre satisfaga la necesidad de la mujer más que la suya, para evitar el fracaso y la desilusión y traer la alegría y la consideración de lo bueno.

Se buscará el término medio entre el sueño y la vigilia; un sueño largo, de noche, seguido de cierta vigilia excitante -el frescor y placer del amanecer- que luego calma.

En cuanto al deporte, andar y montar si es posible, además de la lucha, la esgrima y otros juegos según la facilidad y la costumbre.

Un ejercicio excelente para los órganos de la articulación y de la respiración es la lectura a media voz. Para los ojos se recomienda contemplar los colores verdes, las aguas y las lecturas con líneas proporcionadas. Para los oídos, las melodías y sonidos elevados, a medio camino entre los acordes graves y agudos. Para el espíritu, participar en tertulias con personas ingeniosas, artesanos o técnicos de carácter ecuánime, capaces de mantener conversaciones sobre temas relacionados con la Ley y las Ciencias divinas, sin referirse a cuestiones enojosas o tristes. Se recitarán alabanzas, sufismos y poesías, eludiendo las diversiones excitantes, la alegría excesiva y el cansancio.






Sobre el régimen de la complexión sanguínea en la primavera

El aire cálido genera alteraciones en jugos y humedades, y así sucede también en la sangre , ya lo dice el refrán. Para compensarlas se buscarán los aires puros, frescos y suaves, resguardándose de los soplos del sur y del poniente.

En particular se debe prescindir de la carne, tomándola solamente seca y en poca cantidad, puesto que las enfermedades tienden a aumentar mucho en estas condiciones.

Se refrescarán con hortalizas y frutos agrios como limones, limas, granadas y frutos verdes con acompañamiento de endivia, lechuga, achicoria, calabaza y pepino, condimentados con limón, vinagre de granada y lentejas.

La bebida enfriada con hielo, pues a esta constitución, a causa de su robustez, le viene el hielo mejor que a ninguna otra. Evitar el agua con apariencia turbia y mezclarla con gotas de vinagre. Se recomienda el agua de rosas, las tisanas de cebada y oximiel y el zumo de limón o granada con azúcar por la mañana temprano. Para retener el vómito, si hay necesidad de ello, está indicada la pulpa de membrillo y otras frutas, mientras se desaconsejan los dulces y lo elaborado con mucha miel o azúcar.

Resultan excelentes los cohombros y los melones por su especial característica de permanencia en el estómago, así como las ciruelas negras, las acerolas, los membrillos y las manzanas.

Se recordará siempre que el régimen aumentará o disminuirá según la estación esté en su medio o en sus extremos.

En cuanto a los deportes será bueno efectuarlos al amanecer, en zonas frescas, siendo lo más adecuado para esta complexión caminar y realizar ejercicios hasta que el sudor corra por la piel, con la finalidad de vaciar los vapores condensados.

Esta complexión es la más adecuada para practicar el coito, haciéndolo en momentos equilibrados y cuando exista el deseo de modo natural.

Se buscará más la vigilia que el sueño, procurando distraerse con reflexiones. No se aconsejan los baños prolongados desde ningún punto de vista, pero sí lavarse con agua fría porque fortalece y vigoriza, calmando la congestión de vapores. Se inhalarán de preferencia aromas de rosas, violetas y mirtos.

Los mejores vestidos son los confeccionados con lino, seda y telas refinadas dobles o ligeras.

Evitar la contemplación de rojos y amarillos, fijándose en los verdes intensos, blancos, negros y flores de diversos colores.

Respecto a las distracciones vendrá bien escuchar sermones que inciten al temor, además de poesías y relatos que conmuevan al llanto. También beneficiarán al espíritu las charlas con personas solemnes y graves, alejadas de diversiones y juegos, buscando la compañía de artesanos que trabajan las pieles.




Sobre el régimen de la complexión biliar amarilla en la primavera

Recordemos que esta complexión es seca, de modo que tal complexión queda compensada por la humedad de la estación. El aire se buscará puro y fresco, mejor si domina el soplo del norte y los vientos fríos, y aún mejor si circulan por jardines en los que germinan flores suaves y por prados húmedos.

Se pueden comer carnes que refresquen y humecten como de cordero, de cabrito o de polluelos condimentados con verduras frescas y aciduladas con agrios y con guarnición de frutas ácidas como manzanas, membrillos y ciruelas.

También pueden tomarse con beneficio la leche cuajada, la leche desnatada y el pescado fresco.

Por otro lado se pueden sustituir las carnes por platos elaborados con lechuga, endivia, sopa de lentejas, cebada cocida con agrios y caldos simples de pollo con lima y ácido de granada.

En cualquier caso conviene reducir la cantidad de alimentos y de dulces y, si se encuentra necesario, limitarse a tomar cosas ligeras como caldos, tisanas y sopas. Si apetece algo más pesado, viene bien la carne de vacuno, las vísceras de vaca y cordero, el queso fresco, los pescados frescos, los fideos, los macarrones, las carnes picadas, los platos de trigo cocido y todo alimento que se pueda tragar sin masticar.

Agua de excelente calidad y frescor natural es lo mejor para beber, tomándola antes de comer o después de haber hecho la digestión. También se puede beber la leche ácida o el suero y la cerveza sin alcohol.

Es más aconsejable prescindir de las frutas tiernas y húmedas y de los dulces, pero si se toman y resultan difíciles de digerir, se beberá agua helada, ácido de granada y oximiel. Las frutas que se recomiendan son el pepino, el melón, las ciruelas, las peras, las manzanas y los membrillos.

En ayunas, por la mañana, resultan excelentes los jarabes aromáticos como el oximiel, el oximiel de lima, el jarabe de acedera y achicoria.

El exceso de calidez puede incitar a dormir, lo que se hará toda la noche y parte del día en lugares bien ventilados e incitando el sueño con masajes en las extremidades.

En cuanto al deporte se recomienda la navegación por mares y ríos, así como la natación para eliminar el engrosamiento y los catarros, y los paseos por lugares aireados y frescos.

El coito también se puede practicar libremente si escasea la humedad y hay mucha calidez, buscando no obstante los momentos apropiados, seguidos de reposo y sueño.

Los baños con agua dulce y fría resultan beneficiosos siempre que no haya exceso.

Se aconsejan las inhalaciones de flores refrescantes como rosas o violetas o sus aguas correspondientes; los perfumes de violeta y sándalo.

Para los vestidos, las telas de algodón, de algodón y lino y de algodón y seda son las mejores.

Se procurará el encuentro con gentes cultas y liberales, de carácter apacible y poco propensas a las discusiones, que mantengan conversaciones sobre amores, anécdotas, ganancias e hijos sobresalientes. Para el oído se recomiendan los cantos suaves y rítmicos, alternados con recitaciones de plegarias y poesías amorosas. Es beneficiosa la contemplación del rocío, de ríos y vegetales. Por otro lado tendrá beneficio la compañía de artesanos que hagan su labor haciendo escaso movimiento.

Este es un régimen que resulta apropiado tanto en los extremos como en medio de la estación.






Sobre el régimen de la complexión biliar negra en la primavera

Aquí las cualidades quedan compensadas por contraposición.

Se buscará el aire equilibrado, situándose en zonas en las que soplen vientos suaves.

Como alimento convienen las carnes equilibradas, de crías de cordero, cabrito y polluelo, así como las comidas fáciles de tragar, tal el arroz con leche. Será bueno calentar las carnes con cebollas o refrescarlas con lechuga, según convenga.

Como bebida lo más adecuado es el agua equilibrada en frialdad y cantidad, así como los jarabes equilibrados como el de jalapa, azufaifa y lengua de buey o consuelda.

Constituye un excelente aperitivo el alfenique, que es un dulce hecho a base de azúcar y almendras dulces, y las pasas cocidas con miel.

En lo referente al deporte, el sueño, el baño y el coito, en todos los casos deberán ser en justa proporción, observando tanto la situación de la estación --en su apogeo o en sus extremos - y de la complexión.

Los mejores vestidos son los elaborados con telas suaves de lino, seda y muselina. Los mejores perfumes: el agua de rosas, el ámbar, el aceite de almendras con algalias, el almizcle y aguas de otras flores equilibradas.

Se aconseja contemplar aguas, flores de muchos colores y el color blanco. Para el oído y el espíritu conviene escuchar sonidos acordes de rabel, cítara y tambores, frecuentar tertulias en las que se comenten temas literarios e históricos y permanecer en la compañía de diseñadores, sastres y otros artesanos que ejerzan oficios nobles.





Sobre el régimen de la complexión flemática en la primavera

En ella se compensa la frialdad con la calidez de la estación, empero puede haber un exceso de humedad, razón por la cual es conveniente que el aire se mueva para buscar una mayor desecación.

Resulta apropiado todo alimento seco, asado, frito o tostado con salmuera y substancias pungentes como hinojo, nabos o zanahorias; también vendrán bien las especias y los colorantes. Sin embargo, se desaconsejan los caldos y alimentos fáciles de digerir.

Como es habitual para todos los regímenes, el agua, ligeramente endulzada si se desea y el oximiel son las mejores bebidas. Por otra parte resultarán medicinales los jarabes de cantueso y almáciga.

Se recomiendan los frutos secos como pasas, avellanas, castañas y similares.

Se practicará el deporte de forma abundante en momentos equilibrados del día, con intensidad, hasta que los miembros enrojezcan y se vean favorecidos, paseando, lanzando, con diversos juegos y luchas.

Esta estación es asimismo más idónea para la practica del coito que las secas, sobre todo si se efectúa de forma moderada en lugares atemperados.

Respecto al baño se recomienda si no se prolonga demasiado, así como los baños de sol.

Los mejores vestidos son los confeccionados con telas que calienten y sequen como lana, algodón y géneros entremezclados con seda.

Son numerosos los perfumes e inhalaciones de efecto beneficioso: de naranja ácida, lirio, jazmín y alhelí, de malvavisco y menta, de serpol y albahaca. También los perfumes de almizcle, ámbar, madera india y similares.

Para la contemplación son apropiadas las flores de colores, los verdes y los amarillos. Para el intelecto y el espíritu están indicadas las conversaciones sobre argumentaciones intelectuales y temas educativos, la audición de melodías con tendencia a fuerte, de poesías en metro heróico, de temas de vanagloria y valentía, además de las tertulias con comerciantes, escultores y artesanos que trabajan con metales.





Conclusiones

Con estas apreciaciones acerca de la primavera hemos concluido nuestra pequeña incursión en la obra de Muhammad ibn al-Jatib, médico, historiador y visir de Granada al que los azares de la política llevaron hasta la ciudad marroquí de Fez, donde murió ejecutado el año 1374, tras exiliarse junto a Abu ´Abdallah (Muhammad V), hijo de Yusuf I. En dos ocasiones fue su visir y en dos ocasiones también le acompañó en su destierro.

El excesivo celo de Jiménez de Cisneros le llevó a quemar en una pira pública miles de volúmenes de religión, sin embargo, tal vez alguien le aconsejó mejor o su codicia se agudizó y se llevó todos los libros de medicina y demás disciplinas científicas a su biblioteca de Alcalá.



Nota

Abdallah b. al-Jatib: “Kitab al-wusul li-hifz al-sihha fi-l-fusul” o “Libro de Higiene”
Edición de Mª de la Concepción Vázquez de Benito. Universidad de Salamanca , 1984.







 

La salud según las estaciones: El invierno



Sobre el régimen de la complexión equilibrada en el invierno

En cualquier caso es prioritario calentar. Para ello se deben elegir zonas bajas bañadas por el sol durante el día, resguardarse de los vientos del norte y orientarse hacia el sur.
Se comerá carne de aves y cuadrúpedos, aliñada con especias pero sin exceso.
Pocas hortalizas y en su lugar medicamentos alimenticios como garbanzos, ajos y cebollas. Fritos y asados en sus múltiples variedades, es decir, toda clase de alimentos que generen calor y vapor.
Los alimentos que se toman sin masticar se tomarán en caso de mucho apetito tras haber hecho ejercicio. Se reducirá la ingesta de agua y la frialdad de la misma; por otro lado puede añadírsele miel o arrope de uva, que tiene efectos somníferos y sienta bien.
La ingestión de alimentos y bebida se aumenta al comenzar la estación, se reduce al finalizar y se hace en justa proporción cuando la estación está en su mitad.
Para limpiar y purificar siempre es aconsejable el oximiel con agua caliente. Recordemos que el oximiel es una preparación resultante de un ligero cocimiento de dos partes de miel y una de vinagre de manzanas que se puede tomar pura o mezclada con agua caliente en proporción variable; su sabor es muy agradable, por lo tanto es una bebida apropiada como refrigerio.
Higos secos, pasas, almendras, pistachos y dulces elaborados con azúcar, miel, pulpas de frutas y semillas.
Baños con agua caliente teniendo cuidado de salir gradualmente para resguardarse del frío y evitar catarros. La exposición al sol es beneficiosa si se hace de modo conveniente.
En cuanto al coito se efectuará en justa proporción, por la noche, tras haber calentado los órganos con cobertores o durmiendo al mediodía, a la exposición del sol.
Se prefiere la vigilia al sueño puesto que las noches son demasiado largas para dedicarlas enteras al sueño, salvo que la disposición natural no lo permita, cuidando siempre de que los lechos estén bien protegidos de la humedad y frialdad del suelo. En las alcobas se pueden colgar paños de lana y protectores, evitando los rayos de luna nocturnos y buscando los rayos solares diurnos.
Es la hora de practicar el deporte plenamente ya que en esta estación se tiende a comer en exceso; gran número de ejercicios son adecuados para el cuerpo, como correr, caminar, y galopar, quien pueda hacerlo, hasta que el ejercicio agote.
Los vestidos deberán estar confeccionados con tejidos que preserven la calidez del cuerpo, géneros de algodón y piel, paños de lana suave. Quienes no estén acostumbrados que protejan la cabeza del aire frío.
Perfumar las habitaciones con flores y perfumes cálidos como ámbar, sólo o mezclado con violeta, sándalo y similares; estos mismos aromas pueden prepararse en aceites para untarse. Las algalias, aguas de rosas blancas, de jazmín, alhelí, clavel y nuez moscada. Todos ellos convienen desde el principio hasta el final de la estación.
Se recomienda la contemplación de rojos y amarillos o la combinación de ambos, la audición de sonidos agudos o de ritmo continuado. 
Entre los oficios los que utilizan movimientos suaves, como grabadores, fundidores de metales, etc.
Se facilitan estas normas para la constitución equilibrada en la estación también en equilibrio, tras lo cual indicaremos el régimen adecuado para las complexiones que se desvían del equilibrio.






Sobre el régimen de la complexión sanguínea en el invierno

En este caso se compensa la calidez de la complexión con la frialdad de la estación pero hay un exceso de humedad por lo que habrá que compensar tal desviación por todos los medios. Se procurará suavizar el aire al máximo, orientando las aberturas hacia el soplo del poniente; se pueden vaporizar las habitaciones con beleño, enebro y taray, extendiendo en ellas tapices de lana y algodón o colgando velos de seda y lana.
En cuanto a la comida, se recomiendan las carnes secas de vacuno, liebre o distintas aves. Estas mismas carnes pueden mejorarse condimentándolas con aceite y especias, bien fritas, doradas en la sartén, bien asadas, con colorantes y acompañadas de ajos, mostaza, perejil y zanahorias o con salsas a la vinagreta que contengan alcaparra, nabo e hinojo. Pan de harina sin cerner.
Se evitará toda humedad en los dulces y frutas, limitándose al dulce puro a base de miel y arropes de azúcar y a los frutos secos como pasas, nueces, dátiles, bellotas, castañas, avellanas, acerolas y similares.
Se ha de tomar poca agua y poco fría, si se desea endulzada con miel o azúcar. También son buenas las aguas que corren por minas y las aguas termales, siempre que sea posible.
Como es habitual, tanto para preservar la salud como para purificar se aconseja el oximiel mezclado con agua caliente, compota de miel y rosas y electuarios con zanahorias, alcaceña, hinojo. Asimismo caldo de gallo cocido con cártamo.
Se velará parte de la noche y todo el día y se descansará en camas con cobertores de lana y situadas de tal modo que reciban los rayos solares.
Se recomienda hacer mucho ejercicio, jugando, caminando o montando, si ello es posible, hasta que el cansancio y el sudor sean grandes.
Cualquier momento del día o de la noche es bueno para la práctica del coito si las demás circunstancias lo aconsejan.
El baño es muy saludable puesto que disuelve humores y purifica la parte exterior del cuerpo; para ello se prefiere hacer uso del aire caliente más que del agua, la cual se recomienda salada.
Debe evitarse tomar el baño después de comer y quedarse contemplando agua y humedades. Respecto a las inhalaciones se recomiendan todas aquellas que sequen como el olíbano, la almáciga, la sandáraca y las flores de mirto.
Se confeccionarán los vestidos con tejidos dobles, de lino y lana, teñidos de color obscuro, dado que resulta nociva la contemplación de los blancos. En cuanto a las distracciones son recomendables los cánticos agudos, con ritmo fuerte, acompañados de percusión de tamboriles, las poesías de elogios y gestos heróicos así como eróticas y las conversaciones sobre litigios y temas polémicos. Se frecuentarán las tertulias con comerciantes de brocados, escultores y joyeros.





Sobre el régimen de la complexión biliar amarilla en el invierno

En esta estación la calidez y la sequedad de dicha constitución se compensan con la frialdad y humedad de la estación de tal modo que se aproxima al equilibrio y su regimen puede suavizarse y hacer uso de cosas que otros deben evitar, sin dejar de tener presente que esta complexión, debido a su ligereza, capta rápidamente todo.
Así, respecto del aire, aunque se evite el muy frío, no dañará inspirar uno frío. Si se quiere calentar se han de buscar las zonas costeras, las tierras bajas y las depresiones de terreno.
El régimen también se relaja con los alimentos y se permiten sin restricción las carnes procedentes de ternera, oveja, aves y gallinas y las carnes procedentes de la caza y de la pesca, ligeramente refrescadas con vinagre y verduras; se pueden preparar asadas o cocidas y tomarlas acompañadas de pan cocido al horno.
También platos simples confeccionados con fideos y sus derivados, caldos ensopados, leche con arroz y migas. Se beberá agua en cantidad equilibrada, ni fría ni cálida, procedente de manantiales. Zumos de frutas en su estado natural a los que se puede añadir alcaparras o azúcar.
Entre los frutos secos: uvas en conserva, higos y pasas secas, almendras, nueces, avellanas, castañas, bellotas y anacardos. Y respecto a los dulces se tomarán los simples, elaborados con semillas de lino y ajonjolí, piñones y almendras con azúcar y productos semejantes.
Es muy recomendable realizar ejercicio pero sin excederse para que el organismo no se deseque en demasía, paseando, caminando o montando y haciendo después uso del masaje. La práctica del coito también es aconsejable efectuándolo pasado el mediodía y durante la noche. Ya que, por otra parte, no perjudicará dormir un poco menos.
Se tomarán baños en justa proporción, cuidando sólo de salir gradualmente para evitar la frialdad del aire, tras los cuales se utilizarán perfumes equilibrados tendentes a la calidez, como el de flor de naranja agria, el almizcle, el agua de rosas y los compuestos elaborados con beleño y ámbar.
Los recintos y habitaciones se perfumarán con flores aromáticas, el toronjil, por ejemplo.
Los vestidos serán de lana fina mezclada con algodón y pelo de cabra, además de pellizas delgadas. Es recomendable la contemplación de rojos, púrpuras y amarillos intensos. Mantener conversaciones sobre leyes, normativas y poesías, además de discutir sobre cuestiones relativas a la lengua y otros temas que permitan mantener el argumento. Los cantos que se escuchen serán equilibrados, con ritmo fuerte en el que se intercalarán alabanzas y poesías eróticas.
Será beneficiosa la compañía de artesanos destacados en su oficio como trabajadores del cuero o boticarios.





Sobre el régimen de la complexión biliar negra en el invierno

En este caso hay un exceso de frialdad porque se suman la frialdad de la estación con la de la complexión, por lo tanto, se buscará predominantemente calentar.
Siempre que se pueda se orientarán las viviendas hacia el sur, se buscarán las zonas soleadas o, en su defecto, se calentará con mantas y braseros.
En cuanto a la comida, se recomienda la ingestión de alimentos cálidos, pero tendentes al equilibrio, como carnes de cordero, gallina y otras aves, asadas, tanto a la brasa como en la sartén, bien condimentadas y rellenas. Respecto a la bebida, se advierte de tomar poca agua y poco fría, endulzada con miel o azúcar, si se desea. Asimismo se pueden tomar jarabes confeccionados con palo de regaliz y otros parecidos. Sin embargo, no hay restricciones con los dulces, salvo la cantidad en exceso; todos le vienen bien a esta complexión como los turrones a base de almendra, sésamo y miel, los pestiños y otros tipos de masa fermentada y frita y después bañada de azúcar o miel, gachas dulces de jengibre, etc.
Entre los frutos secos, higos, pasas, almendras y toda clase de pulpas con dulces. La práctica del deporte es saludable si se hace con moderación.
Asímismo el baño resulta conveniente para generar calidez y compensar así las dos frialdades.
Los vestidos contribuirán por su parte a calentar si se usan tejidos atemperados como fieltro, pellizas y telas gruesas de algodón.
Acerca de los perfumes para inhalar o perfumarse se consideran apropiados los de jazmín, rosa blanca, flor de naranjo amargo, almizcle, todas las albahacas y las algalias.
Es beneficiosa la contemplación de rojos y amarillos, la conversación animada sobre temas de ciencias experimentales, buscando siempre la pregunta y la respuesta, la audición de cantos con voces ni agudas ni graves.
Se buscarán las tertulias con curtidores de pieles, encuadernadores de libros o artesanos que tengan contacto con el sol.





Sobre el régimen de la complexión flemática en el invierno

Sobre ella diremos que tiende a la frialdad y a la humedad, por lo tanto resultan muy de temer las enfermedades crónicas.
El régimen tratará fundamentalmente de someter la enorme fuerza de esta desviación. Allí donde se pueda se buscará el aire cálido y suave, en zonas que reciban el soplo del sur o estén próximas a minas u hornos de arcilla. Donde no se pueda, mediante tratamiento, es decir, resguardándose de los aires fríos y húmedos, encendiendo fuego en las casas y situando las camas siempre levantadas del suelo. También pueden cubrirse las paredes con tapices y telas de lana.
Resultan muy apropiadas las velas de cera perfumada.
Para la comida se buscarán alimentos secos, como las carnes de ave en general: gallinas, perdices, codornices, palomas o estorninos; y las procedentes de la caza como liebres y venados, aderezadas con especias y preparadas con ajo, cebolla, aceite, comino e hinojo. También acompañadas de salsas de adobo con pimienta y nuez moscada. Lo mismo fritas, cocidas o asadas. Sin embargo, se evitarán las sopas picantes de pan.
Por la mañana se recomienda beber agua caliente sola o en infusiones. El resto del día también agua o el conocido oximiel u otros jarabes de miel y azúcar. Dulces de miel y dátiles, arropes espesados con harinas y especias que contengan almendras, nueces y piñones. Además de los digestivos cálidos, tomados tras las comidas, como jengibre, pimienta, zanahoria, cáscara de toronja, electuarios y compotas. Frutos secos: higos, pasas, pistachos, almendras, garbanzos fritos con sal, coco y pulpa de tamarindo.
Se recomiendan los caldos de ave con especias en ayunas, además de jarabes de valeriana y orégano. Asímismo hacer gargarismos.
Respecto al sueño y la vigilia, conviene alargar ésta y espabilar el sueño con elucubraciones mentales o tomando la brisa nocturna. Hay que cuidarse de dormir en camas alzadas del suelo y proteger la cabeza del frío.
Se caldearán las habitaciones con braseros y estufas y se usarán cobertores de algodón y lanas.
Traerá beneficio el practicar todo tipo de deporte, lo mismo con el estómago vacío que lleno, ejecutar muchos movimientos corporales y hacer uso del masaje fuerte.
Sin embargo, no se recomienda el coito salvo si la exigencia es grande, porque al sumarse la frialdad y la humedad excede la parte pesada.
El baño es mejor tomarlo en ayunas, friccionando con fuerza y secando mucho para conseguir la exudación, aplicándose medicamentos aromáticos a base de plantas.
Los vestidos se confeccionarán con telas gruesas de algodón, lana pura, seda con lana, etc. Son buenos todos los perfumes de gran calidez, como el almizcle, la algalia y los medicamentos indios: clavo, nuez moscada, valeriana, ámbar o beleño.
También están muy indicados los sahumerios desecativos con almáciga, sandáraca, hipérico y aguas de flores como la rosa blanca, el jazmín, la flor del naranjo ácido, el lirio, la camomila y otras parecidas.
Se contemplarán los rojos, los amarillos fuertes y los púrpuras. Se participará en conversaciones sobre temas polémicos o se recitarán poemas en réplica a otros que traten de gestos heróicos y aventuras, evitando los asuntos de difícil comprensión y las alegorías demasiado complicadas.
Se escucharán cantos agudos, acompañados de palmas e instrumentos de fuerte ritmo como tambores, trompetas y palillos de tañer.
Será apropiada la compañía de artesanos que utilicen el fuego en su trabajo y hagan ruido, por ejemplo herreros.
El régimen será estricto cuando la estación esté en su rigor y se irá suavizando a medida que decaiga.





Glosario de términos poco conocidos

Alcaceña: Cebada verde.
Algalia: Compuesto de ámbar y almizcle con aceite de beleño; también recibe el mismo nombre el exudado de la civeta.
Almáciga: Resina clara y aromática que se extrae de una variedad de lentisco y se emplea para curar resfriados.
Electuario: Medicamento compuesto de varios ingredientes vegetales y cierta cantidad de azúcar y miel, considerado como golosina en su forma más sencilla.
Olíbano: Incienso aromático.
Sandáraca: Resina amarillenta que se saca del enebro, la tuya y otras coníferas.
Toronjil: Planta herbácea, de flores blancas, muy común en España y usada en medicina como remedio tónico y espasmódico. Llamada también melisa.





M. Abdallah ibn al-Jatib (Loja, 15 de noviembre de 1313 - Fez, 1374)
Fue un poeta, escritor, historiador, filósofo y político de Al-Ándalus. Algunos de sus poemas decoran las paredes de la Alhambra en Granada.
Es, naturalmente, como lo somos todos los seres humanos, hijo de su época y de la lectura de su obra puede deducirse su formación al igual que las costumbres del momento.
En tanto médico, nos da una visión panorámica del estado de la ciencia médica, con la teoría hipocrática de los humores, hoy obsoleta aquí, pero operativa en la medicina china, una exhaustiva descripción del funcionamiento del cuerpo humano y de las cosas cuya interacción con él pueden alterar su equilibrio y muestra una notoria sensibilidad para manejar los múltiples determinantes de la salud.
En tanto literato, junto a un lenguaje técnico y preciso, deja caer aquí y allá párrafos de encendido lirismo que sorprenden y cautivan al lector.
Durante una epidemia de peste que azotó a España en 1348, enunció por primera vez la noción de contagio y recomendó aislar a los enfermos y destruir sus sábanas. Describió con rigor el desarrollo y la propagación de una epidemia.





12/6/11

Ayurveda



Ayurveda, la "ciencia de la vida", es la medicina tradicional, el sistema curativo natural de la India y su esfera cultural. Este es probablemente el sistema curativo más antiguo del mundo. Sus raices proceden de la era Védica, hace más de 5.000 años. No es sorprendente que haya sido llamada "La Madre de Todas las Curaciones". Ayurveda es uno de los sistemas curativos más comprensibles del mundo, tratando solidariamente el cuerpo, mente y espíritu. Está relacionado con una visión yógica profunda de la vida y la conciencia. Dada esta antigüedad podemos decir que es un sistema original, del cual los sistemas médicos modernos se han derivado o desviado.
Ayurveda ha tenido una fuerte influencia a través de la historia en muchos sistemas de medicina, desde la antigua Grecia en el occidente hasta la Medicina China Tradicional en el oriente. Las Hierbas y fórmulas Ayurvédicas aparecen en la Medicina China Tradicional, y también existe una forma Ayurvédica de acupuntura. Ayurveda es el fundamento de la medicina Tibetana, que introduce Ayurveda junto con el Budismo Indio. La medicina Tibetana consiste predominantemente en Ayurveda con una influencia secundaria de la Medicina China. Existen formas de Ayurveda en el Nepal, Sri Lanka y Birmania, así como en algunas zonas de Thailandia.
Ayurveda es también uno de los sistemas de medicina alternativa mas actual y comprensible para ser introducida en Occidente, donde su popularidad y prestigio están creciendo rápidamente. En el contexto occidental, Ayurveda es un sistema de medicina Naturista y abarca todos los campos que se enseñan en escuelas médicas de Naturismo.



Ayurveda proporciona un conocimiento muy superior y muchas oportunidades de practicar, de efectuar un desarrollo profesional, y garantizar un servicio a la humanidad. El concepto de Ayurveda está comenzando a ser conocido en Occidente, donde su práctica todavía no está bien desarrollada, particularmente a un nivel clínico, aunque su influencia está creciendo rápidamente. Aquellos que aprenden hoy Ayurveda están al frente de un movimiento que continuará creciendo significativamente en el futuro.
Ayurveda, como práctica medica hoy, se enseña por toda la India en varios colegios y hospitales Ayurvédicos. Como sistema de salud está reconocido por la Organización Mundial de Salud. En los últimos años han abierto muchas escuelas Ayurvédicas en la India, muchas de las cuales están repletas.

Habitualmente en los colegios Ayurvédicos se sigue un programa de cinco o seis años, y se requiere el grado de Bachiller de Ciencias para acceder a ellas. Muchas escuelas empiezan ahora a dar clases en inglés, y están desarrollando cursos más cortos para Occidentales. Sin embargo no es fácil para los extranjeros estudiar en la India, las comodidades pueden ser precarias y los métodos de enseñanza lentos.




Ayurveda y cura holistica

Ayurveda no es un sistema médico que trate el cuerpo físico exclusivamente, pues incluye también psicología y espiritualidad. Estos campos son tratados a fondo a lo largo el curso. Ellos están presentados como una parte del sistema de Cura holística que considera nuestro ser como cuerpo, mente y espíritu. Reflejan ciertas percepciones acerca de la naturaleza de la vida, como la ley del Karma, la Reencarnación y la Evolución de los más altos conocimientos en la humanidad.
Aunque Ayurveda enfatiza en la validez de los métodos espirituales y de meditación, sin embargo puede ser aplicado como un sistema curativo a nivel físico y psicológico, sin considerar una práctica más interna, aunque esto no nos permita entender en su totalidad el sistema Ayurvédico.



Educadores de cura ayurvedica

El fundamento de toda la práctica Ayurvédica es principalmente ser capaces de comportarse como"Educador de Cura Ayurvédica".

Dicho individuo está equipado con el conocimiento fundamental de Ayurveda y comprende sus principios básicos. El o ella puede ser capaz de identificar la siguiente información Ayurvédica acerca de un cliente:

1) Constitución del individuo
2) Factores actuales, tras alguna condición de enfermedad que el individuo pueda tener en el momento de su reconocimiento médico, serían los factores modificados de su constitución.

El o ella pueden ser capaces de recomendar las siguientes medidas reparadoras y explicárselas clara y completamente:
1) Dieta por constitución
2) Recomendaciones del estilo de vida por constitución
3) Remedios de hierbas generales por constitución





En otras palabras, el factor principal que caracteriza a un Educador de Cura Ayurvédica es la habilidad para determinar los desequilibrios relativos a los humores biológicos de Vata, Pitta y Kapha del sistema Ayurvédico. Esta es la base de todo tratamiento Ayurvédico. Sin tener esta capacidad no se puede llegar muy lejos en Ayurveda. Por otra parte, una vez que se ha dominado este conocimiento todas las demás aproximaciones de la Cura Ayurvédica se vuelven accesibles a los estudiantes porque en última instancia todos los tratamientos consisten en equilibrar estas fuerzas biológicas fundamentales.


Oligoterapia



La oligoterapia es la utilización de ciertos minerales y metales en el tratamiento de diferentes problemas de salud. Estos oligoelementos intervienen en muy pequeñas cantidades en las funciones e intercambios biológicos necesarios al buen funcionamiento de nuestro organismo.



 
Es un método terapéutico que emplea la actividad catalizadora de los oligoelementos para corregir disfunciones orgánicas mediante la activación de procesos enzimáticos alterados.

 
Los oligoelementos son un conjunto de elementos químicos presentes en los organismos vivos en cantidades ínfimas pero indispensables para el desarrollo de las funciones biológicas normales. Su actividad contribuye al equilibrio y restablecimiento de organismos perturbados. Sus funciones pueden ser estructurales o metabólicas.

 
El equilibrio fisiológico del organismo está regulado por un conjunto de reacciones  químicas llamadas metabolismo y depende de una serie de sustancias llamadas enzimas encargadas de realizar complejas reacciones específicas. Existe una relación muy importante entre los enzimas y la presencia de oligoelementos, pues estos los ayudan a realizar sus funciones.

 
 
 
Por tanto, la falta o inutilidad de un determinado oligoelemento da lugar a un déficit enzimático, el cual, a su vez, origina una alteración metabólica que causa una patología funcional.

 
Por lo general, no suelen faltar los oligoelementos en la alimentación, pero la presencia de sustancias artificiales, cada vez más común en los alimentos, provoca una inutilización biológica de éstos.

 
La terapia con oligoelementos es principalmente de tipo funcional. Es decir, se utilizan cuando hay alteración en el funcionamiento de los órganos o del estado interno, sin haber legado todavía al punto en que aparezca una lesión.

 
 
 
Diátesis
Esta palabra hace referencia al conjunto de síntomas, comportamiento físico e intelectual, características psicológicas, vulnerabilidades y enfermedades a que está predispuesta una determinada persona. Cuando se produce una enfermedad, se considera tan importante el agente patógeno como la persona que lo sufre, con sus características específicas, de modo que no basta con eliminar dicho agente sino que hay que tratar también el "terreno" donde se introdujo para evitar nuevas posibilidades de instauración. En oligoterapia existen seis diáteis (o "terrenos"), que son las siguientes: diátesis I o síndrome hiperreactivo; diátesis II o síndrome hiporreactivo; diátesis II o síndrome distónico; diátesis IV o síndrome anérgico; diátesis V o síndrome de desadaptación y síndrome actual.

 
Una diátesis es reversible si se trata con los oligoelementos necesarios antes de la aparición de alteraciones lesionales.

 
Modos reaccionales o diátesis
Se trata de formas que tiene el organismo de reaccionar ante las agresiones del exterior o del interior. Están presentes en todos los aspectos de la vida de la persona. Se pueden apreciar en los estados de enfermedad y en la forma de ser, ya que ambas obedecen a una manera particular de reacción ante circunstancias contextuales de la vida. Algunos estudiosos las califican como predisposiciones orgánicas a padecer ciertas dolencias debido al modo de reaccionar.
 
 

Nos encontramos con cinco diátesis:
 
- alérgica o hiperreactiva (oligoelemento manganeso),
- hipotónica o hiporreactiva (oligoelementos manganeso-cobre),
- distónica o de distonía neurovegetativa (oligoelementos manganeso-cobalto),
- anérgica (oligoelementos cobre-oro-plata)
- y por último la diátesis de síndrome de desadaptación (oligoelementos zinc-cobre).
 
 


 
OLIGOTERAPIA E INMUNOLOGÍA
La oligoterapia es una terapia cada día más conocida. En ella se usan oligoelementos, sustancias que en el organismo nos pueden ayudar a reactivar nuestra inmunidad frente a problemas infecciosos.

 
¿ Qué es un catalizador?
Un catalizador es una sustancia que acelera una reacción química sin sufrir modificación durante el proceso. Es decir, es exactamente igual antes y después de la reacción química que ha facilitado. Los catalizadores no participan directamente en la reacción química con las sustancias sobre las que actúan ni alteran el equilibrio de la reacción.
Dichas reacciones rara vez se producen en un sistema biológico en ausencia de un catalizador. Estos catalizadores se denominan enzimas, se trata de moléculas de naturaleza proteica si bien existen estudios referentes a enzimas de naturaleza glucosídica.

En los seres vivos, las funciones vitales de cualquier célula serían imposibles si las reacciones que ocurren entre ellas fueran lentas. Las enzimas incrementan la velocidad de dichas reacciones consiguiendo que los procesos que se deben producir en un momento dado sean más rápidos.
La oligoterapia se basa en la utilización de los llamados oligoelementos, es decir, elementos minerales que en el organismo humano se encuentran en muy baja cantidad y que actúan como enzimas.
 
 

Si para que se produzca una reacción biológica, se pueden necesitar 1200 mg. de un mineral determinado, un oligoelemento como el cobre, necesita únicamente 0,6 mg. al día ya que únicamente favorece, reacciones entre diferentes células.
 
 
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